Convertirse en tu propio jefe es una decisión valiente, pero el papeleo inicial puede ser abrumador. No te preocupes, aquí te explicamos el proceso simplificado para que empieces con buen pie y sin miedo a las sanciones.
Lo primero es avisar a la Agencia Tributaria de que vas a empezar una actividad económica.
¿Qué modelo elegir? El 037 es la versión simplificada y la que usan la mayoría de autónomos.
El IAE: Deberás elegir el epígrafe del Impuesto de Actividades Económicas que mejor encaje con lo que haces. Esto determinará si tus facturas llevan retención de IRPF o no.
Ubicación: Indicarás si vas a trabajar en un local o desde casa (recuerda que esto afecta a tus gastos deducibles).
Tienes un plazo de 60 días antes del inicio de la actividad para solicitar el alta, aunque lo habitual es tramitarlo a la vez que Hacienda.
La Cuota: Aquí es donde solicitamos la famosa Tarifa Plana para nuevos autónomos, que te permite pagar mucho menos durante el primer año.
Base de Cotización: En 2026, el sistema funciona por ingresos reales. Deberás comunicar una previsión de lo que esperas ganar para que se ajuste tu cuota mensual.
Sin esto, hoy en día no eres "nadie" ante la administración. Es la llave que te permite presentar impuestos, consultar notificaciones y firmar documentos desde tu ordenador sin desplazamientos.
Desde el primer día estás obligado a llevar un control de:
Libro de facturas emitidas.
Libro de facturas recibidas y gastos.
Libro de bienes de inversión.
Darse de alta parece fácil, pero un error en el epígrafe o no marcar la casilla de la Tarifa Plana puede costarte mucho dinero.
¿Quieres que lo hagamos nosotros? En nuestra gestoría tramitamos tu alta de forma telemática y rápida. Tú pon la idea, nosotros ponemos el papeleo.